Tzolkin Maya, el nuevo calendario

El Tzolkin Maya es una poderosa herramienta que al usarla nos invita a conocernos, a vernos y aceptarnos, y así aprovechar nuestra existencia como lo que es, un regalo sagrado.

Además al utilizarla día a día, nos sincronizamos con los ciclos de la naturaleza, calmando la mente y potenciando nuestros dones. 

El Calendario Maya se divide en un amplio sistema calendárico compuesto de un conjunto de distintos ciclos que se encuentran entrelazados entre sí. Cada uno tiene con sus propios propósitos rituales, astronómicos, agrícolas o de otro orden. 

Los antiguos mayas tenían una fascinación por los ciclos de tiempo y eran observadores consumados del cielo, usando su conocimiento de astronomía y matemáticas, lograron desarrollar uno de los sistemas de calendario más precisos de la historia humana. 

Los calendarios cíclicos mayas más comúnmente conocidos son Haab y Tzolkin. Además de estos, los mayas también desarrollaron el calendario de Cuenta Larga para fechar cronológicamente eventos míticos e históricos. 

El ciclo de 13 baktún del calendario Maya de cuenta larga es de 1,872,000 días o 5,125.366 años. Este es uno de los ciclos más largos encontrados en el sistema de calendario maya.

La cuenta del Calendario Tzolkin

La cuenta del Calendario Tzolkin involucra 13 números emparejados con nombres de 20 días. Como 20 no es divisible por 13, las dos secuencias están desfasadas entre sí y se llegan a representar por unos engranes. Un día como 4 Lamat no se repetirá hasta que todos los números y nombres hayan pasado por un ciclo completo de 260 días. Por lo tanto, hay un nombre de día único para cada uno de los 260 días, sin semanas ni meses.

Correlación del Calendario Tzolkin con otros calendarios mesoamericanos

Independientemente de la cultura mesoamericana que se observe, el calendario de 260 días consta de 20 símbolos, cada uno contado 13 veces en el ciclo. Para los mayas, este calendario se llamaba Tzolkin, para los aztecas el Tonalpohualli y para los zapotecas el Piye. 

Cada cultura tenía sus propias versiones de estos símbolos y expresaba los nombres de los días en sus propios idiomas, pero en todos existe una correlación casi uno a uno en sus identidades de raíz.

Teniendo en cuenta que las culturas mesoamericanas son diferentes de forma geográfica y cronológica, el hecho de que sus símbolos de 20 días sean tan similares, sugiere un origen muy antiguo, que probablemente fue desde los tiempos de los primeros olmecas.